Sus ojos habían despertado, ya era la legítima heredera de "La metrópolis Shinobi", la gran ciudad establecida por Drake compuesta por shinobis de todos los tipos... esto no sería sorprendente si no fuera porque normalmente, los shinobis se ocultan en villas para ejercer sus planes y misiones. Drake estaba tan orgulloso de los habitantes de la villa y confiaba tanto en su poder que no se preocupaba en ocultarla.
Lana no lo sabía, pero sus ojos eran especiales... El Shii-gan, u ojo de la debilidad, era una habilidad ocular hereditaria que permitía identificar los puntos débiles de las estructuras tanto vivas, como muertas y, como consecuencia destruirlas al golpear dichas zonas.
Lana, al contrario que los poseedores de la percepción de la muerte, desbloqueó esa habilidad muy tarde, siendo normalmente a edades tempranas comprendidas entre los 5 y los 8 años. Si el niño no desbloquea la habilidad, se le hacía pasar por una experiencia cercana a la muerte para que sus ojos despierten y, si aún así no lo logra, quiere decir que no la poseerá jamás.
Lana se había concienciado de que nunca la tendría... pero de repente, sus ojos despertaron, ese fue el día en el que se curó. Sus ojos "mataron" su debilidad... o eso pensaba. A diferencia de los usuarios noveles, Lana podía ver las zonas débiles como manchas, que es el nivel básico, las zonas débiles como líneas, nivel medio para armas blanca, y las zonas débiles como puntos, siendo esta la evolución definitiva de dicha habilidad.
Hay un último uso de este ojo pero... nunca más se vio en el mundo desde la extinción primaria de los shinobis fundadores de la aldea Shishio, usuarios del Shii-gan. El último uso consistía en la manipulación de la realidad del objeto, jugando directamente con su existencia, que es a lo que ataca. Percibe la existencia del objeto como un todo, una idea inmanente, y lo destruye o debilita en función del impacto que tenga en el mundo.
Lana poseía los tres primeros usos nada más desbloquear su habilidad ocular... era la elegida del Shii-gan, la reencarnación del segundo shinobi. Comenzó a entrenar su poder ocular, cambiando su dulce forma de ser por el de una fría asesina, androfóbica y bastante más oscura de lo que acostumbraba, sin profundizar en relaciones personales. Los ojos de Lana eran muy poderosos... pero en su corazón, seguía siendo débil.
Eizhan, en cambio, fortalecía su corazón, su cuerpo, sus ojos, su mente... necesitaba proteger a su familia, y para ello, debía ser más fuerte cada segundo. Incluso combatiendo, no cansarse, gastar energía pero tener más de la gastada cada segundo... esa era su política y su forma de pensar. Debía ser invencible.
En dos años había alcanzado a sus compañeros de entrenamiento, e incluso superado a algunos de los más experimentados. Sus poderes como Ichi de oscuridad se habían incrementado, y estaba preparado para abandonar la aldea; sin embargo, decidió continuar entrenando fuertemente... centrando su atención en la potenciación del ojo de la energía, y para ello, la mejor era Ayase.
Una vez más, la voluntad ha hecho que lo imposible se vuelva tangible. Lucha pues, guerrero paciente, y llegarás a tu centro.
Lana, al contrario que los poseedores de la percepción de la muerte, desbloqueó esa habilidad muy tarde, siendo normalmente a edades tempranas comprendidas entre los 5 y los 8 años. Si el niño no desbloquea la habilidad, se le hacía pasar por una experiencia cercana a la muerte para que sus ojos despierten y, si aún así no lo logra, quiere decir que no la poseerá jamás.
Lana se había concienciado de que nunca la tendría... pero de repente, sus ojos despertaron, ese fue el día en el que se curó. Sus ojos "mataron" su debilidad... o eso pensaba. A diferencia de los usuarios noveles, Lana podía ver las zonas débiles como manchas, que es el nivel básico, las zonas débiles como líneas, nivel medio para armas blanca, y las zonas débiles como puntos, siendo esta la evolución definitiva de dicha habilidad.
Hay un último uso de este ojo pero... nunca más se vio en el mundo desde la extinción primaria de los shinobis fundadores de la aldea Shishio, usuarios del Shii-gan. El último uso consistía en la manipulación de la realidad del objeto, jugando directamente con su existencia, que es a lo que ataca. Percibe la existencia del objeto como un todo, una idea inmanente, y lo destruye o debilita en función del impacto que tenga en el mundo.
Lana poseía los tres primeros usos nada más desbloquear su habilidad ocular... era la elegida del Shii-gan, la reencarnación del segundo shinobi. Comenzó a entrenar su poder ocular, cambiando su dulce forma de ser por el de una fría asesina, androfóbica y bastante más oscura de lo que acostumbraba, sin profundizar en relaciones personales. Los ojos de Lana eran muy poderosos... pero en su corazón, seguía siendo débil.
Eizhan, en cambio, fortalecía su corazón, su cuerpo, sus ojos, su mente... necesitaba proteger a su familia, y para ello, debía ser más fuerte cada segundo. Incluso combatiendo, no cansarse, gastar energía pero tener más de la gastada cada segundo... esa era su política y su forma de pensar. Debía ser invencible.
En dos años había alcanzado a sus compañeros de entrenamiento, e incluso superado a algunos de los más experimentados. Sus poderes como Ichi de oscuridad se habían incrementado, y estaba preparado para abandonar la aldea; sin embargo, decidió continuar entrenando fuertemente... centrando su atención en la potenciación del ojo de la energía, y para ello, la mejor era Ayase.
Una vez más, la voluntad ha hecho que lo imposible se vuelva tangible. Lucha pues, guerrero paciente, y llegarás a tu centro.